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Musicoterapia: Medicina para la mente.

La palabra música proviene de la expresión latina <<ars música>> que significa <<arte de las musas>>. Los griegos consideraban que la música además de ser recreativa y placentera, era un estímulo que podía influir en la actitud y voluntad del hombre llevándolo a estados de euforia, tristeza, deleite o calma, capaz de eliminar trastornos psíquicos por sus efectos terapéuticos. 

La música es considerada como arte, ciencia y lenguaje universal. Todos hemos escuchado música con una finalidad particular, estableciendo una estrecha relación que nos hace identificarnos y disfrutar con diversos ritmos musicales. Una pieza musical tiene el poder de hacernos suspirar, traernos recuerdos, mover el cuerpo al son de una canción y nos ayuda a expresarnos cuando no encontramos las palabras. Ese poder lo recupera la musicoterapia o terapia de música como una herramienta para reconectar con nuestro cuerpo y mente. 

La terapia musical es un recurso terapéutico creativo que consiste en utilizar los elementos de la música (sonido, ritmo, melodía y armonía) para favorecer el desarrollo de la expresión emocional, la capacidad de comunicación, el desarrollo de habilidades sociales, la autoestima y la psicomotricidad. Su objetivo es lograr cambios en el comportamiento de la persona.  

El musicoterapeuta podrá utilizar diferentes técnicas que dependerán de la edad, la personalidad, necesidades y la relación de la persona con la música. Se utilizarán instrumentos musicales y la voz de los participantes. No es necesario que la persona tenga conocimientos musicales previos. Tampoco tiene la finalidad de enseñar a tocar un instrumento, sin embargo, es probable que se pueda adquirir un mejor control rítmico y sensibilidad musical. 

Una sesión de musicoterapia puede ser individual o grupal. Se puede llevar a cabo en consultorios privados, escuelas, hospitales, prisiones o residencias. Cada terapeuta tendrá una forma de trabajar y podrá dirigir la sesión de dos maneras: centrada en el rol pasivo del paciente, siendo el terapeuta quien interprete la música; o, centrada en la actuación, en donde el paciente es quien ejecuta la música.  

Algunas de las técnicas que se pueden utilizar son:

  • Tocar instrumentos: mejora las habilidades motoras y coordinación motriz. Al hacerlo en grupo ayuda a mejorar las habilidades sociales. 
  • Imitando ritmos: mejora la coordinación y el rango de movimiento, promueve la relajación y gestión de la ansiedad.
  • Cantar: se reproducen palabras, sonidos del cuerpo, de la naturaleza, matras o canciones que ayudan a mejorar la articulación vocal, la respiración y en grupo desarrolla las habilidades sociales.  
  • Escritura: permite expresar pensamientos, emociones y sentimientos fomentando una conciencia de sí mismo, autoconocimiento y mejora de la autoestima.
  • Escucha y audición: se reproducen piezas musicales o cuentos musicales que ayudan al desarrollo de habilidades cognitivas y, fortalece la memoria y atención.

Si bien la musicoterapia tiene un amplio alcance para diferentes grupos de personas y rangos de edades, se han observado resultados positivos en:

  • Niños: permite que identifiquen y expresen sus emociones y sentimientos, desarrollen la comunicación y habilidades lingüísticas. El juego con los instrumentos fortalece la autoestima. 
  • Personas con neuro-discapacidad: en particular para pacientes que tienen lesiones cerebrales o enfermedades neurodegenerativas. Puede contribuir a mejorar la comunicación; facilitar la expresión emocional y la interacción social.
  • Autismo: ayuda a estabilizar el estado de ánimo y aumentar la tolerancia a la frustración. La música ofrece la oportunidad de expresarse de otra manera distinta al uso de palabras. 
  • Demencia: promueve la interacción social, puede desencadenar recuerdos pasados, relaja y disminuye la ansiedad. 
  • Ansiedad y depresión: si es en grupo ayuda a aminorar la sensación de aislamiento y soledad, fomenta la construcción de la autoconfianza, la auto responsabilidad y reduce el estrés.   

La terapia musical ayuda a que las personas se sientan creativas, positivas y fortalecidas gracias a la naturaleza y potencial de la música. Si bien, cada vez más investigaciones sustentan los beneficios de música empleada en un entorno terapéutico; es importante mencionar que la terapia de música funciona mejor cuando se utiliza como complemento de otros tratamientos como la psicoterapia.  

Autora; Psic. Paulina Terán Marco
Correo; ptmarco88@gmail.com

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